Cómo superar los problemas matrimoniales y de intimidad

Cómo superar los problemas matrimoniales y de intimidad

El matrimonio es uno de esos viajes salvajes, hermosos y a menudo llenos de baches para los que nadie te da un manual. En un momento te estás riendo de chistes internos y al siguiente te preguntas por qué todo parece... distante. Si alguna vez te has encontrado tumbado junto a tu pareja, sintiéndote a kilómetros de distancia, no estás solo.

Los problemas de intimidad son más comunes de lo que crees, es parte del ser humano, parte de estar en una relación que evoluciona con el tiempo. ¿Y sinceramente? No pasa nada. Lo que no está bien es quedarse estancado, sentirse desconectado y no saber cómo encontrar el camino de vuelta al otro. No se trata de soluciones rápidas ni de consejos poco convincentes del tipo "comunícate más", sino de comprender lo que ocurre realmente bajo la superficie y cómo reconstruir el tipo de cercanía que hace que ambos se sientan vistos, escuchados y profundamente amados.

Y si te sientes desanimado en este momento, debes saber que ninguna relación está fuera de toda esperanza. Incluso las parejas más cariñosas pasan por malas rachas, pero esos momentos no definen vuestra relación, sino la forma en que os cuidáis el uno al otro. No estáis solos y sois capaces de volver a crear algo hermoso.

¿Por qué desaparece la intimidad?

Seamos realistas: los problemas de intimidad no surgen de la nada. Suele haber una razón (o varias). Algunas son obvias, como el estrés o que los niños no te dejen dormir, ¿y otras? Bueno, son sigilosos y van apareciendo poco a poco hasta que un día te das cuenta de que la chispa ya no es lo que era. Éstas son algunas de las cosas que pueden estar pasando:

1. La distancia emocional

Si os sentís como compañeros de piso en lugar de como almas gemelas, la distancia emocional puede ser la culpable. Puede que la vida haya sido muy ajetreada, que las discusiones del pasado no se hayan resuelto o que simplemente hayáis dejado de hablar de cosas profundas. Sin intimidad emocional, la intimidad física también tiende a desaparecer.

2. El estrés es el asesino definitivo del estado de ánimo

El trabajo, las finanzas, las obligaciones familiares... la vida puede acumularse y, antes de que te des cuenta, la intimidad ocupa el último lugar en la lista de prioridades. Cuando tu cerebro está atascado en el modo "lista de tareas pendientes", es difícil cambiar de marcha y sentirte presente con tu pareja.

3. Cambios físicos y hormonales

Los cuerpos cambian. Las hormonas fluctúan. La libido no es una constante. Ya sea por el embarazo, los cambios posparto, la menopausia o simplemente por agotamiento, tu cuerpo puede estar pasando por cosas que afecten a cómo te sientes respecto a la intimidad. ¿Y si no se habla de ello? Puede crear mucha tensión tácita.

4. Heridas del pasado e inseguridades no expresadas

Tanto si se trata de relaciones pasadas como de problemas con la imagen corporal o de traumas que aún perduran, lo que ocurrió en el pasado puede colarse en el presente. Estas cosas no "desaparecen" sin más: necesitan espacio para ser reconocidas y sanadas. Una cosa importante es que estos problemas deben resolverse juntos, como un equipo.

5. La adicción al porno y su impacto en la intimidad

Uno de los perturbadores de la intimidad más ignorados, aunque cada vez más frecuente, es la adicción a la pornografía. Los estudios demuestran que el consumo excesivo de pornografía puede alterar el funcionamiento del cerebro, crear expectativas poco realistas, reducir la satisfacción sexual e incluso provocar disfunción eréctil. Según una investigación de los Institutos Nacionales de Saludel consumo compulsivo de pornografía puede reducir significativamente la intimidad y la conexión emocional en la vida real. Si tú o tu pareja estáis luchando contra esto, buscar ayuda profesional a través de asesoramiento o grupos de apoyo como Reboot Nation o Fight the New Drug puede ser un primer paso transformador.

6. Las cosas se han vuelto... Previsible

La rutina es estupenda para hacer las cosas, pero no tanto para la pasión. Si sientes que tu relación está atrapada en un ciclo de las mismas conversaciones, las mismas rutinas, el mismo todo, es lógico que la intimidad empiece a sentirse como una obligación más que como algo excitante.

Cómo empezar a recuperar la intimidad (sin que parezca forzada)

¿Por dónde empezar? La buena noticia es que reconectar no tiene por qué ser complicado ni dramático. Pequeños cambios intencionados pueden marcar una gran diferencia. Hablemos de lo que realmente funciona:

1. Tener una conversación incómoda y sincera

Sí, puede resultar incómodo. Pero si algo no te gusta, ignorarlo no hará que desaparezca. En lugar de culparte o guardarte las cosas, intenta decir algo como, "Echo de menos sentirme cerca de ti. ¿Podemos hablar de cómo nos sentimos los dos?". Sin acusaciones. Sólo sinceridad. Sí, comunicarse más es algo que todos estos artículos dicen, hay una razón para esto.. Es el primer paso esencial, sacar las cosas a la luz juntos y empezar a abordarlas paso a paso.

2. Dar prioridad a la conexión emocional

Antes de la intimidad física, está la emocional. Y seamos sinceros, nadie está de humor cuando se siente ignorado o poco apreciado. Cosas tan sencillas como preguntarles por su día (y escucharles de verdad), compartir algo vulnerable o simplemente reír juntos pueden reconstruir esa conexión.

3. Gestionar el estrés juntos en lugar de por separado

El estrés no desaparecerá por arte de magia, pero afrontarlo en equipo marca la diferencia. Ya sea reservando un tiempo para "no hablar de trabajo", haciendo ejercicio juntos o simplemente desahogándose el uno con el otro en lugar de reprimirse. Cuando empezáis a sentir que estáis juntos en esto, la intimidad surge de forma natural. Volved a los primeros meses mágicos en los que os conocisteis... Recuperad esa sensación de "eres mi persona, confío en ti". Eso no debería desaparecer nunca.

4. Abordar la adicción u otros obstáculos a la intimidad

Si problemas como la adicción a la pornografía, el abuso de sustancias o problemas de salud mental no tratados juegan un papel en sus problemas de intimidad, es crucial abordarlos. La terapia, los grupos de apoyo y las conversaciones abiertas y sin prejuicios pueden marcar la diferencia. Si sospecha que la adicción está afectando a su relación, organizaciones como la Asociación Americana de Terapia de la Adicción al Sexo ofrecen recursos útiles.

5. Recuperar la diversión y el juego

Coquetear. Bromas. Bromas internas. El juego no es sólo para las nuevas relaciones, es el combustible del amor duradero. ¿Cuándo fue la última vez que hicieron algo espontáneo juntos? ¿Se rieron hasta que les dolió el estómago? El juego es un poderoso potenciador de la intimidad, y no tiene por qué ser complicado.

Haga que la intimidad vuelva a ser grande con The Twosome Project

Es hora de pasar a la acción. Tomemos como ejemplo a Sarah y Jake, de Estados Unidos. Después de diez años juntos, su intimidad se había vuelto rutinaria, predecible y, sinceramente, un poco rancia. Se querían profundamente, pero echaban de menos el entusiasmo de antaño. En lugar de resignarse a sentirse "simplemente bien", decidieron probar algo nuevo. Juegos sexuales. Después de comunicarse y hablar, ambos reservaron un tiempo intencionado para jugar, reírse y redescubrirse mutuamente de forma divertida y desenfadada. He aquí dos de los juegos que les ayudaron.

El juego del proyecto Twosome:Un póster de posiciones sexuales para rascar que convirtió su intimidad en una aventura. Algunas sorpresas les hicieron reír, otras superaron sus límites, y todas ellas les devolvieron esa chispa emocionante. Echa un vistazo a nuestro póster de sx vino aquí.

La torre de las burlas: Una versión lúdica del Jenga, pero con retos coquetos y picantes. No se trataba de presionar, sino de divertirse y volver a sentirse conectados, incluso cuando la vida se presentaba agitada. Mira nuestro juego de jenga picante aquí.

Los juegos de este tipo no sólo tienen que ver con el sexo, sino también con reavivar el juego, crear nuevos recuerdos y hacer que la intimidad resulte más excitante que rutinaria.

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Una última palabra de nuestra parte: no estás roto, y tu relación tampoco lo está.

Si ha tenido problemas con la intimidad, recuerde que no está solo y que no está fracasando. Todas las parejas tienen retos, pero los retos no definen el amor, sino el compromiso. Así que no te rindas ahora.

No importa lo distantes que se sientan las cosas en este momento, siempre hay un camino de vuelta. La curación, la reconexión y la intimidad profunda son posibles, incluso después de las temporadas más duras. Seguid eligiéndoos el uno al otro, seguid creyendo en lo que habéis construido. Al fin y al cabo, el amor hace girar el mundo, ¿verdad?

Lo habéis conseguido. Y si alguna vez necesitas un poco de ayuda en el camino, The Twosome Project está aquí para hacer que el viaje sea un poco más divertido.

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